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jueves, 15 de noviembre de 2012

Nuestros queridos cuerpos de INseguridad

Ayer hubo huelga, 14N. Escribí un post y todo sobre ella, como haría mucha gente. No esperaba mucho de la huelga, la verdad, pero al final parece que sí, que fue multitudinaria. Sigo manteniendo lo que opinaba sobre la misma, que es muy necesaria, pero poco efectiva, y no daré la explicación de por qué, que eso se puede ver en el post de ayer y sería repetirme.

Estaba por la noche, mientras cenaba, viendo en la tele cómo había ido todo. Me extrañó ver que prácticamente en todos los canales daban información sobre el evento. Tampoco demasiado; es una huelga general, con réplicas en otros países del sur de Europa. Pero entonces empecé a ver las imágenes, y a oír lo que se iba diciendo. Especialmente las imágenes en las que un joven de trece años es golpeado en la cabeza por un antidisturbios catalán.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Huelga necesaria, pero no efectiva

¿Es necesaria la huelga? Sí. ¿Será efectiva? No. Porque para que la huelga sea efectiva no basta con que vayan unos cuantos, hay que ser muchos. No tiene que importarnos que nos quiten el día de sueldo, o incluso que nos despidan, como va a ocurrir porque ya ha ocurrido, sin ir más lejos con la de Marzo. Pero sí que nos importa. No estamos dispuestos a, como ha dicho un compañero hoy, perder dos, para tres que nos pagan.

La huelga, como tal, ha perdido su sentido. Hay muchos detractores de la misma, y no necesariamente entre la clase política (la de derechas, claro) o los empresarios (qué van a decir ellos), sino entre muchas personas del pueblo llano. La huelga ya no genera tanta expectación, no hay tanto idealismo. Este se pierde cuando no llegas para pagar las facturas.

Hay que cambiar muchísimas cosas en nuestro sistema, y el concepto y la práctica de la huelga no es la excepción. Vivimos unos tiempos muy diferentes a los ochenta, donde los trabajadores de Iberia, por nombrar un ejemplo, la liaban pasara lo que pasase. Eran gente comprometida, de ideologías fuertes y sólidas, que venía de una dictadura férrea, pero dispuesta a gestar la democracia que hoy tenemos.